| 3ª
División 32ª Jornada |
Pontevedra |
1 |
1-1
min. 72: Javi Pazos. |
Racing Ferrol |
1 |
| 0-1
min. 25: Carlos. |
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| Alineaciones |
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Lorenzo; Bardal, Pablo Ruiz, Pazó, Pablo Suárez
(Iván Freiría, min. 78); Sidibe; Óscar
Martínez, Richi (Javi Pazos, min. 66), Antonio
(Carlos Campo, min. 86), David Pérez; y Manu
Barreiro.
Banquillo: Pacheco, Adrián (portero suplente),
Carlos Campo, Iván y Javi Pazos. |
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Paco
Fernández; Borja Facal, Antonio, Pedro García,
Pérez; Ernesto, Céspedes (Juan Martínez,
min. 67); Carlos (Kamate, min. 89), Pablo Rey (Rubén
Pardo, min. 80), Pumar; y Dani Cabanillas.
Banquillo: Juan Martínez, Kamate, Rafa Mella,
Rubén Pardo y Marcos Valín (portero suplente).
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| Árbitro |
David
Novás Benavides (colegio vigués).
Asistentes: Adrián Díaz González
y Jorge Fojo Rodríguez (colegio vigués).
Tarjetas amarillas: Pontevedra Club de Fútbol:
Óscar Martínez (min. 80). Racing Club
Ferrol: Ernesto (min. 53), Kamate (min. 91) y Pumar
(min. 93). |
| Campo |
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Pasaron, 2500 espectadores, sobre 70 racinguistas. |
| Datos |
| Domingo
8 Abril 2012 17.30 |
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| Crónica |
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Ahora el Racing ya gana hasta cuando
no juega bien. El equipo ferrolano resolvió con
una victoria sobre el Dorneda un partido más
que discreto, con una primera parte influmable y una
segunda en la que puso un poco más empeño.
Sin embargo, lo que resolvió ayer el compromiso
fue el talento del delantero Dani Cabanillas, autor
de los dos últimos tantos del cuadro verde en
el partido. Son los que desatascaron un partido que
se había enmarañado demasiado –lo
que le interesaba al cuadro de Oleiros– para prolongar
a siete la racha de partidos que el conjunto de la ciudad
naval lleva sin perder, lo que le hace escalar posiciones
hasta situarse como octavo.
Desde el pitido inicial se notó que el Racing
pretendía prolongar frente al Dorneda la dinámica
de buenos resultados por la que atraviesa, pero en realidad
ese ímpetu no se tradujo en precisión
en sus acciones. De hecho, el equipo ferrolano pareció
abandonar el juego directo que lo viene caracterizando
últimamente para volver a un juego combinativo
que esta temporada no le dio resultado cada vez que
lo intentó. De esta manera, el partido fue perdiendo
vistosidad porque el cuadro verde no era capaz, más
que a cuentagotas, de acercarse a la portería
contraria, mientras que el conjunto de Oleiros se aprovechaba
de su mayor implicación a la hora de recuperar
los rechaces para establecer peligrosas contras que
a punto estuvieron de darle un buen susto a la escuadra
departamental, aunque al final no lograron premio.
Con este panorama, el partido fue bajando de intensidad
a medida que transcurrían los minutos y las llegadas
a cualquiera de las dos porterías se fueron haciendo
más escasas. Es más, la primera mitad
finalizó con el partido convertido en un auténtico
tostón, algo que le convenía más
al Dorneda que al Racing, así que lo mejor que
pudo pasar fue el pitido final para que ambos equipos
se retirasen a descansar a los vestuarios.
Actitud > Para que el sopor de la primera parte
no se repetiese, el Racig entró en el segundo
acto mucho más “enchufado” de lo
que había estado hasta entonces. Y eso se tradujo
en que en el primer minuto generase una primera ocasión
gracias a la persistencia de Carlos y, en el córner
posterior, se adelantase en el marcador en el cabezazo
de Pedro García tras un saque de esquina. Parecía
así que lo más difícil ya estaba
hecho, pero con lo que no contaba el equipo ferrolano
es con que su rival, de manera casi inmediata, iba
a restablecer la igualada en el marcador a través
de un cabezazo del pontés Adrián Bouza
en una falta lateral. Es decir, que en solo tres minutos
se logró lo que no se había hecho en
todo lo anterior para dar paso a un compromiso nuevo.
Este partido, sin embargo, se pareció bastante
al que ya se había vivido durante la primera
parte, así que lo vivido al comienzo de esta
segunda mitad resultó ser un espejismo. Por
lo menos, en esta fase del choque hubo muchas más
alternativas y en la primera de ellas Chequi resolvió
una contra lanzando el balón al poste en lo
que fue la mejor ocasión para el Dorneda. Sin
embargo, fue el Racing el que ejerció el control
de la situación en esta fase del encuentro,
aunque sin llegar a protagonizar llegadas demasiado
claras.
La situación solo cambió con la entrada
al campo de Dani Cabanillas. El delantero alcarreño,
especialmente motivado para marcar después
de mucho tiempo sin hacerlo, resolvió el partido
en dos genialidades. La primera fue un tiro desde
unos treinta metros que se encontró con la
ayuda del meta visitante, que no pudo atajar este
disparo. La segunda, un balón suelto fuera
del área del Dorneda que el racinguista no
se pensó dos veces en empalar para marcar un
golazo. O sea, que con casi nada el Racing había
resuelto el encuentro. Por eso, el postrero tanto
de Chequi al remachar una acción a balón
parado no hizo más que reducir las distancias,
porque el triunfo se quedó en casa y la racha
racinguista sigue aumentando.
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